Sobre Chile y el Movimiento de Liberación Digital (II).

By Matias Lennie

Quería rescatar, antetodo, el comentario de Luis Ramirez a mi post pasado sobre chile, en el que menciona como el Movimiento de Liberación Digital retoma los procesos independentistas de nuestra América y la evocación al bicentenario como unificador simbólico. Por cierto, tal vez no hice el suficiente hincapié en este hecho. Sin embargo, los Movimientos de Liberación Nacional a los que aludía, han usualmente sintetizado la historia latinoamericana y nacional (para cada caso) como basamento político e ideológico. Montoneros, Tupamaros, Zapatistas. Manuel Rodriguez, Tupac Amarú, Sandino, Farabundo Martí. Una y otra vez se retoma la historia para hacerla lucha actual y futuro común.

Bandera del Ejercito de los Andes

Por otro lado, David hace referencia al tecnoimperialismo como nueva etapa (o característica de la misma) a tener en cuenta en la reestructuración del concepto de soberanía operado en los últimos tiempos. Sin duda dos aportes más que valiosos que iré retomando en los próximos posteos.

Al tratar de hacer una breve conceptualización sobre los Movimientos de Liberación Nacional, mi idea fue retomar esas experiencias históricas para ver qué nos pueden enseñar para nuestra actualidad. Creo que, de acuerdo a lo que planteaba, uno puede imaginar dos diferentes para intervenir en la realidad desde el cyberactivismo, que podrían complementar los válidos criterios que plantea Luis Ramirez para que el Movimiento de Liberación Digital pueda ser un actor con importancia a futuro. Me atrevo a plantearlos no por inmiscuirme en la vida interna del grupo -que, por otro lado, conozco muy poco- sino porque me parece un debate interesantísimo, que tenemos que encarar cada uno en su territorio, con sus herramientas, su historia.

El cyberactivismo, concebido como una forma de intervención política sustentada, con mayor o menor nivel de centralidad, en las tecnologías de la información y la comunicación, es un actor que ha ido tomando cada vez mayor significación social. Un nuevo actor, escurridizo, dificil de caracterizar debido a sus múltiples áreas de trabajo y dinámicas singulares (desde el software libre hasta los blogs, desde el apoyo a organizaciones territoriales hasta los hackers como resistencia al modelo de los monopolios). Sin embargo, es un nuevo actor, y como tal tiene reivindicaciones específicas. Como resultado de esto, es concebible un tipo de trabajo organizacional de corte sindical, de frente de masas. Enrique Dans, Manuel Almeida, Octavio Rojas y Eduardo Collado  ya vienen planteando el tema para los bloggers, con diversos posicionamientos frente al mismo. No creo que la consolidación de espacios de este tipo sea algo simple o inmediato. Espero que eso sea así, pero no lo veo tan automático. Vamos a tener que ser muy creativos para darle forma a este tipo de iniciativas, de forma realmente convocante. Demasiada discusión necesitaremos para lograr consensos sólidos, ya que no creo que sea posible extrapolar nuestros esquemas previos. Mucho más si tenemos en cuenta que el universo no se reduce a los bloggers sino a un universo muy diverso y en permanente expansión.

Por otro lado, creo que el cyberactivismo no debería simplemente organizarse para reclamar reivindicaciones específicas, ya que su actividad implica el desarrollo de fuerzas que lo exceden ampliamente. Hay una serie de cuestiones de caracter más bien político, que creo que ya se pueden empezar a vislumbrarse. Tenemos que poder plantear políticas públicas, que garanticen el acceso a las nuevas tecnologías al conjunto de la población. Porque, en la era digital, esto debe tener la jerarquía de un derecho civil más. En el próximo post, intentaré empezar a plantear algunas propuestas en este sentido.

Una respuesta para “Sobre Chile y el Movimiento de Liberación Digital (II).”

  1. David Correa Dice:

    Amigo, métale nomás con el enlace!!! Todo bien, así no vamos enredando.
    La verdad, me quedé pensando sobre cómo debemos pensar el nuevo concepto de soberanía. Es aquí donde jugarán un papel clave los compañeros que estén cerca de los lugares donde se toman decisiones. En ese escenario, el software libre debe ser una de las banderas más fuertes para resistir la presión de las empresas-imperio que ahora están en el ciberespacio. En nuestro país, pare que nadie se quiere pelear con B Gates; los medios “tradicionales” poco y nada dijeron sobre lo que está pasando en Chile. Cagones!!!!!
    Un abrazo, compañero… Ta pronto

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