Parece que ya está todo confirmado. Va a estar muy bien ver a David después de tanto tiempo, charlar y tomarnos unas cervezas. Lo cierto es que cuando el y Nat nos hablaron de los blogs y un tipo de internet participativa me sonó todo a ocio primermundista. La cosa del software libre me entró más fácil: como la soberanía está en juego me cuajó rápido. Lo otro, tardé más en digerirlo.
Resulta que ahora el desarrollo web y la formación en nuevas tecnologías está siendo mi actividad prinicipal. No excluyente, por supuesto. Si hay algo interesante del poder de las redes, es que potencia trabajos de cualquier tipo: social, económico, político, cultural. Es una herramienta que debe estar al servicio de lo que uno busca y no a la inversa, estar nosotros a su servicio.
David fue quien celebró mi entrada a la revolución tecnológica cuando le conté de RedPanal (que si quieren ya pueden ir pispeando, aunque se encuentre aún en una fase pre-Beta), uno de los proyecto que estamos armando con la Cooperativa Eternauta. Se trata de una página web donde puedas no solo compartir música propia, sino modificar y remixar la tuya y la de los otros usuarios. “Una suerte de jumpcut musical?”, me preguntó y ni bien la vió, entró a expandirlo por donde pudo. Porque si hay algo valioso en David es como abre puntas, multiplica.
Bueno, sin más, les dejo la invitación.