Notas sobre Liberación Digital: la Economía en la Era de la Información.

By Matias Lennie

Siguiendo con los desparramos teóricos…

1) Las horas de trabajo socialmente necesarias y la “desocupación estructural”.

La revolución científico-tecnológica ha implicado una creciente producción de nuevo valor, con una notable disminución de las horas de trabajo necesarias para producirlo. Los liberales dicen que sobra gente. Los desempleados ya no son un “ejército de reserva” que baja el precio de la mercancía trabajo, sino simplemente excluídos. Sin meterme con elucubraciones macro-económicas no conducentes… Si se produce mayor excedente en menos horas, no es cuestión de reducir la jornada laboral por hombre/mujer y generar más puestos de esa forma, repartiendo de manera más equitativa la torta? Ciertos sindicatos europeos plantean seis horas diarias, en vez del standard de ocho en boga desde la revolución industrial. Con eso generarías un 25% más de demanda y garantizarías un esquema con pleno empleo. Chavez y el Ministro de Trabajo de Venezuela, José Ramón Rivero, empiezan a ejecutar esta política, metiendo la discusión en la constituyente del gobierno bolivariano, mostrando el rumbo para construir el Socialismo del SigloXXI. Alcira Argumedo, por su lado, plantea la necesidad de reestructurar el campo productivo por el peligro a la disgregación que crea este modelo de desarrollo excluyente, y hace hincapié en la necesidad de una alternativa centrada en la articulación entre el Estado, las universidades, los organismos específicos de desarrollo tecnológico -donde mayor valor agregado se está concentrando- y las empresas sociales, de perfil consociativo. Mario Firmenich hace lo propio (avalado por Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía) recogiendo la propuesta de reestructuración del campo laboral y sumándole como complemento la idea de una renta no laboral como derecho de ciudadanía.

Desde diversos enfoques, el tema se plantea como una necesidad a encarar para superar los escollos que la violencia neoliberal va generando a lo largo y ancho del planeta.

desocupación

2) La teoría del valor-trabajo y la plusvalía social.

Y encima, resulta que ahora no existe más teoría del valor-trabajo! Las nuevas tecnologías modifican radicalmente la composición orgánica del Capital, disminuyen el Trabajo humano en el ámbito de la producción y tienden a costo cero! Marx, que en esto algo sabía, propuso el concepto de Plusvalía Social para explicar el movimiento real de la Economía. La plusvalía absoluta (sumar horas de trabajo) y la relativa (bajar los costes de vida de la mano de obra) no daban cuenta de por qué los sectores con un mayor nivel de incidencia tecnológica lograban mayores ingresos, siendo que debían generar un menor nivel de plusvalía por contar con muy poca mano de obra. Sabrán entender la síntesis, no quiero hacer ningún tratado económico, ni nada por el estilo. La cosa es que Marx entonces plantea que, en realidad, lo que sucede es que hay diversos mecanismos de compensación entre las diferentes áreas de la economías que suponen un traslado de plusvalía desde las ramas con menor composición orgánica del Capital a las otras. Formación de cuota general de ganancia, movilidad de capitales y etceteras de por medio, la innovación tecnológica no necesariamente modifica la tasa de plusvalía específica, sino que genera un traslado de plusvalía de las otras ramas hacia sí.

Rico

A qué viene todo esto? La teoría del valor-trabajo nos sirve para cosas varias. En principio, para entender que existen sujetos sociales con intereses contrapuestos y no es todo una simple multitud. Por otro lado, para no suponer que puede existir una sociedad sin trabajo, sin nuevo valor. Por último, para pensar cómo acortar la brecha tecnológica entre países y regiones. Me quedo pensando en el libro Los silencios y las voces en América Latina, de Alcira Argumedo, donde la autora no deja escapar la oportunidad de marcarnos por donde debemos transitar un camino hacia un país (y un continente) con mayores niveles de justicia social, promoviendo el desarrollo tecnológico como una de las patas básicas para sostenerlo. Me quedo pensando también en el Software Libre como potencial para el desarrollo local y endógeno. El Fabbing como nuevo horizonte…

Una respuesta para “Notas sobre Liberación Digital: la Economía en la Era de la Información.”

  1. Ganó el No en Venezuela. « Matias Lennie Dice:

    [...] que serían reformados, casi un cuarto del total de la Constitución chavista de 1999, incluyen la reducción del horario de trabajo de ocho a seis horas, la universalidad del seguro social y el derecho alimentario, y la elevación a rango [...]

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