20 de septiembre, Estado Mérida, Venezuela – En el marco del proyecto “Continente de Colores, la ruta de la unión suramericana 2007”, la unión continental se hace evidente a través de la historia de las familias Colmenares, venezolana, y Bettanin, argentina. La vida de sus hijos da cuenta del compromiso asumido por las organizaciones revolucionarias de la década del ’70 en Argentina, comprendido y compartido por un hermano venezolano. Jaime Colmenares, nativo de la ciudad de Mérida, vivió en Buenos Aires, donde militó y entregó su propia vida por una causa que consideró también suya en tanto se proponía la liberación nacional en un país integrado a una Patria más Grande: Latinoamérica. El equipo del Continente de Colores se encontró en Mérida con un íntimo amigo suyo, el profesor Francisco Grisolía, y uno de sus hermanos, Jorge Colmenares. Accedió también a documentación y testimonios de la familia Bettanin de Argentina.
“Acta de acusación de la Fiscalía: COLMENARES, Jaime José Privado de su libertad en enero de 1977 en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina. Aún permanece desaparecido”. Informes periodísticos dijeron que Jaime había sido abatido en un enfrentamiento. Pero no fue así. El 2 de enero de 1977 fue secuestrado, llevado primero al Servicio de Informaciones de la Jefatura de Policía de Rosario, donde funcionaba un centro clandestino de detención, y visto después por otros detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada, en la ciudad de Buenos Aires.
Francisco Grisolía, de 58 años, es profesor de Arte de la Universidad de Los Andes, y era un entrañable amigo de Jaime. Relató que a sus 17 años, los dos jóvenes tenían ganas de viajar por el continente con la intención de conocer y acercarse a los pueblos, “igual que lo están haciendo ustedes ahora con este proyecto”. Argentina fue entonces el primer destino que se hizo posible a través de una beca para estudiar arte. “Allí conocimos a la familia Bettanin: el matrimonio conformado por Juani y Alfredo, y sus hijos Leonardo, Guillermo y Cristina. Cristina fue de quien se enamoró Jaime”. Todos los Bettanin eran peronistas. “En realidad no entendíamos qué era el peronismo hasta que viajamos a Argentina”. Al terminar la beca “yo volví –a Venezuela- y Jaime se quedó. Al tiempo vino y se casó con Cristina en Mérida. Aquí vivieron casi un año y luego regresaron a la Argentina”. Ellos y toda la familia Bettanin eran militantes de la Organización Montoneros. “Recuerdo que luego Jaime vino otra vez, y contó sus responsabilidades dentro de la organización”.
“Lo cierto es que el 5 de enero de 1977 –relata Francisco- me enteré a través de los periódicos lo que había sucedido. Decían que había muerto en un enfrentamiento. Luego tuve la versión que permaneció vivo hasta 1978 y después no supe más nada. Me duele en el alma no haber podido hacer nada durante el tiempo que estuvo vivo, pero la verdad es que no sabíamos nada”. Francisco realizó este relato tan emotivo, con entereza y mucho orgullo por su amigo.

Jorge Colmenares, de 48 años, es uno de los 8 hermanos de Jaime. En su casa, entre café y café y mientras su hijo Jorge Andrés de 7 años jugaba en su cuarto, recordó a su hermano. “Me acuerdo que Jaime tenía su habitación llena de libros, escuchaba canciones: y se acabo la diversión, llegó el comandante mando a parar… Para mí fue como un padre, imagínate que yo tenía 7 años y el 17”. Jorge coincidió con Francisco al relatar el desconocimiento de la verdadera situación que atravesó su hermano en Argentina y el motivo de ese desconocimiento. La figura del desaparecido es una de las mayores perversiones cometidas por la dictadura oligárquico-militar en la Argentina, con el objetivo de instaurar el terror no sólo en quienes la enfrentaban –como Jaime y sus compañeros- sino en sus familias y en la sociedad toda durante décadas. Aquella brutal represión provocó que esta familia venezolana no pudiera conocer y comprender en profundidad qué le sucedió al amigo, al hermano, al hijo. Sin embargo, los pueblos tienden a encontrarse, la historia no se detiene, y las familias Colmenares y Bettanin se han reencontrado, de modo que su familia venezolana ha relatado los momentos previos a la beca, la historia familiar y hasta las vivencias de Jaime y Cristina en Mérida, y su familia argentina ha podido dar más detalles sobre los días de Jaime en Buenos Aires, su militancia y los últimos tiempos de su vida. Jaime había desarrollado su vocación artística a través de la fotografía, profesión que compartía con Cristina, y su lente captó momentos trascendentes de la vida política argentina, muchos de ellos publicados por el diario Noticias –medio de prensa de Montoneros- donde ambos trabajaban. María Inés Luchetti, de 57 años, argentina, fue esposa de Leonardo Bettanin y cuñada de Jaime. Compartiò con él la militancia y el día en que el ejército irrumpió en su casa del Barrio Gráfico de la ciudad de Rosario para matar a su esposo, a Cristina, a otra pareja de compañeros que se encontraba con ellos, y secuestrarla a ella, a su suegra, y a Jaime. Ella da testimonio de la alegría con que llevaban adelante su militancia, aún en tiempos de persecución, y evoca a Jaime sin perder nunca el acento venezolano, tratando de “usted” a su esposa Cristina, tal como se estila en las regiones cordilleranas de Venezuela y Colombia, o cantando canciones llaneras. María Inés escribió: “Pienso en Jaime y lo imagino orgulloso sabiendo que en su amada Venezuela se está trabajando duro para lograr los mejores ideales con los que él soñaba. Y estoy segura, que desde donde esté, le estará dedicando sus mejores canciones. Jaime fue un revolucionario que no pensaba en fronteras. Y se hermanó con nuestro pueblo hasta dar la vida por él. Jaime ha sido y sigue siendo para nosotros parte de nuestra familia, un ser amado profundamente. Creemos que un homenaje, un reconocimiento de su lucha, sería merecido por Jaime y necesario para la reconstrucción de la memoria histórica de nuestros pueblos, lo cual en el caso de Venezuela se daría en un contexto de realizaciones que van por el mismo camino de nuestra lucha de liberación”.

Estos relatos aportan a la reconstrucción de nuestra historia suramericana. En esta nota esbozamos algunos momentos y no estamos abarcando la totalidad de la vida de Jaime Colmenares ni la trascendencia que su compromiso ha tenido para Venezuela y Argentina, hermanadas por la vida de este hijo de su tierra. El presente texto intenta informar a todos los trabajadores de la comunicación sobre las realidades que el continente comparte, con profundo respeto por las personas que han protagonizado momentos tan importantes de nuestra historia y concientes de las heridas que aún están abiertas en amigos, compañeros y familiares. En caso que alguien quiera difundir la historia de Jaime Colmenares le aclaramos que los datos aportados en esta nota son verídicos pero no suficientes, aunque sí iniciadores de una investigación más profunda, que es la que debería llevarse adelante para hacer una crónica seria y responsable de su vida. Para ello están a disposición los contactos mencionados al pie. Gracias por acompañarnos.
Agradecemos la difusión de esta información
Información generada por Alfredo Pérez, Marcelo Marzano, Mariana Bettanin
Fotos Marcelo Marzano
FUNDACION DESDIBUJANDO FRONTERAS
0058 424 115 4818
Etiquetas: continente de colores, desdibujando fronteras, jaime colmenares, juventud peronista, Memoria, montoneros, noticias, Peronismo, venezuela
Octubre 7, 2007 a las 8:40 pm |
Recién en este momento veo el trabajo que han publicado y comparto el resumen que aquí han hecho sobre Jaime. Entiendo que así como ha sido escrito está bien y es fácil para que lo puedan leer. Por lo demas está bien el ofrecimiento que hacen de apliar la información para quienes puedan estar interesados. Suerte y me contenta que su proyecto esté andando con el éxito esperado. Saludos a todos en el grupo.
Octubre 8, 2007 a las 7:05 pm |
Francisco,
todavía no nos hemos conocido en persona. Espero que pronto podamos hacerlo. El texto, como dice al final, lo escribieron Alfredo Pérez, Marcelo Marzano y Mariana Bettanin, con mucho cariño.
Te mando un abrazo latinoamericanista.
Noviembre 11, 2007 a las 11:07 pm |
[...] con Nené Luchetti sobre la continuidad de la lucha, centrada en la figura de Jaime Colmenares, venezolano y [...]
Noviembre 29, 2007 a las 2:01 am |
jaime era mi tio, yo no lo conoci, mi papa me habla mucho de el, era alto, flaco y tenia bigote, una vez llevo a mi papa a caminar a la montaña,
Noviembre 29, 2007 a las 11:56 am |
María José, que bueno que te hayas puesto en contacto. Si necesitás cualquier cosa estoy a tu disposición.