Casa de la memoria y la resistencia Jorge Nono Lizaso.

Las unidades básicas habían sido la célula principal del movimiento peronista. El lugar de construcción desde abajo, donde el Pueblo se organizaba para realizar una Patria libre, justa y soberana. Con el golpe del 55´ estas estructuras fueron salvajemente perseguidas y aniquiladas.

Durante la década del 60, La resistencia peronista, el exilio de Perón con un posicionamiento cada vez más intransigente y el recuerdo de un país mucho más vivible, hizo que miles de jovenes empiecen a construir, en la clandestinidad, la Juventud Peronista. La JotaPé, como se le empezó a decir.

PeVe

Eran los hijos de los que hicieron el 17 de Octubre. Los que recibieron su primer bicicleta por la fundación Evita Perón o porque sus padres consiguieron el trabajo que antes escaseaba, y tuvieron capacidad de ahorro para hacerles ese regalo. Los que gatearon por primera vez en los pisos de parqué que la vivienda social garantizaba. Los que vieron a todo un pueblo llorar a la Eva. Lo que fueron a visitar a sus familiares presos por resistir al régimen de la fusiladora.

Cuando la Juventud Peronista empezó a crecer, alla por 1970, fue imparable. Volvieron a florecer unidades básicas, pero ahora, para diferenciarse de las estructuras de la ortodoxia peronista, eran Unidades Básicas Revolucionarias (UBR). Porque la revolución se venía, y el peronismo era la única fuerza capáz de garantizarla. Regionalmente, las UBR se nucleaban alrededor de una Unidad Básica Combatiente (UBC) de mayor jerarquía.

Por lo que tengo entendido, la Casa de la Memoria y la Resistencia Jorge Nono Lizaso fue hasta su cierre una UBC. “Combatientes peronistas” se llamaba. Hasta el 72 o 73 funcionó centralizando las actividades de la Tendencia Revolucionaria del peronismo en toda la zona norte. Después, con el increíble crecimiento de ésta, diferentes regionales se fueron conformando en ese espacio geográfico. Escobar y Tigre eran norte-norte. San Martín tenía una UBC propia. Los compañeros más antiguos podrán comentar estas cuestiones mejor que yo, que las agarro de refilón.

“Combatientes peronistas” fue allanada en 1974, y después se la guardó el enemigo como botín de guerra. Por ella habían pasado algunos de los mejores cuadros de nuestro país y la historia estaba estampada en sus paredes.

Combatientes peronistas

Fue muy importante recuperar este espacio en 1998. Era emocionante ver que había quedado reconocible, con las consignas en las paredes, algún que otro afiche. Como me señala un compañero, esto unificó a gran parte de la militancia de zona norte durante esos años. Recordar a los Lizaso, en nombre del Nono, era algo que todos nos debíamos, un pendiente necesario. Los Lizaso eran una familia peronista de zona norte que se bancó todas. Quienes los conocieron, cuando los recuerdan suelen hacerlo con un nivel de emoción que se te transmite por las venas. Peronistas y revolucionarios, puro pueblo y barrio.

Así como es importante recordar la Casa de la Memoria y la Resistencia, también es necesario traer al presente las marchas en el Astillero Astarsa, en San Fernando, con el negro Chavez y otros compañeros que se habían bancado la persecusión ahí adentro. Igual las conmemoraciones por los fusilamiento de José León Suarez, donde solía aparecer Susana Valle y otros también históricos, con el complemento perfecto que era “Operación Masacre” de Cedrón o “Los hijos de Fierro” de Pino Solanas, para recordar y revivir la memoria. Las nuevas generaciones y la vieja militancia iban así reconociéndose y articulando un nuevo espacio donde el proyecto de la revolución inconclusa debía encarnarse…

Ante posibles distorsiones

Queremos dejar testimonio
que vivimos
que somos
que las luchas de nuestros pueblos hermanos
no nos son ajenas
y que integrados en abrazos sin mucha tecnología
son nuestra poesía rústica

Queremos dejar testimonio
que somos tiempo
palabra
acción
desordenada acción
lo demás es verso
en horas de alumbramientos colectivos

Queremos dejar testimonio
sin levantar templos
que el día de mañana sean ruinas a visitar
para que de esta manera nuestro testimonio
no sea distorsionado y se siga rebelando.

Eduardo Pereyra Rossi
‘CARLÓN’

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Una respuesta para “Casa de la memoria y la resistencia Jorge Nono Lizaso.”

  1. Paula Lizaso Dice:

    Me emocionó mucho entrar a este sitio,
    googleando Lizaso llegue aqui.
    Soy Paula Lizaso, hija menor de Arnaldo Lizaso.
    Vivo en Chile junto a mi madre Eliana, segunda esposa
    de mi padre, junto a mis hermanos mayores, Juana y Oscar,
    quienes nacieron en el exilio de papa en Suecia,
    yo naci en los ochentas, cuando volvimos a Argentina.

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