La Democracia en las Organizaciones Populares (I).

By Matias Lennie

Posiblemente haya sido el zapatismo la fuerza política que más hincapié hizo para poner en el temario de las organizaciones populares la cuestión democrática. Esto fue muy importante, allá por 1994, cuando se sublevaron contra el TLC y la sociedad dual que el Neoliberalismo les proponía. No sólo negaban ese proyecto en términos macro, sino que construían una forma de organización diferente, gérmenes de la sociedad a la que aspiraban.

Cuando pude conocer la realidad chiapaneca, a principios del 2001, una de las cosas que más me impresionó fue lo arraigada que esta forma de entender la participación estaba en las comunidades de base. No sin contradicciones: la imagen de Marcos era claramente un símbolo para todos. Pero la dinámica concreta, la cuestión asamblearia, de democracia directa, no era simple discurso para difundir, sino una cuestión profundamente arraigada. Claro, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, como su nombre lo indica, es una fuerza nacional y popular, que retoma los saberes y sentires populares para sintetizarlos y desde ahí armar su quehacer político. En Chiapas, esto involucraba la cuestión indígena y campesina, con sus formas colectivas de discusión y resolución. Una de las maravillas precolombinas, que supo ser una propuesta superadora por parte del zapatismo orgánico.

La experiencia zapatista, más allá de su posible marginalidad cuantitativa, tuvo repercusiones en todo el mundo. Una correcta estrategia comunicacional (entre otras cosas, tuvieron un manejo sin igual de las nuevas tecnologías e Internet) y lo novedoso de sus planteamientos, les dio referencia en amplios sectores militantes e independientes. Algunos, como Negri o Hardt, fundaron sus teorías, en gran parte observando el fenomeno zapatista. Desde mi perspectiva, lo fetichizaron y plantearon como universal, sin entender demasiado lo que estudiaban.

zapatistas

Habría también que hablar del Movimento Sem Terra (MST) de Brasil, la Confederaciones de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CoNaIE), los Movimientos de Trabajadores Desocupados (MTD) de Argentina. Hernandez Arregui decía que los grandes acontecimientos históricos, en nuestra Patria Grande, eran sincrónicos, se daban de manera simultánea en los diferentes paises que la componen. Para fines del siglo XX, los movimientos populares de Iberoamérica tenían un caracter particularmente basista y participativo.

Creo que esto tenía como condiciones de existencia la falta de una alternativa transformadora real, con capacidad para modificar la relación de fuerzas existentes a nivel continental. Lo que se hizo fue buscar trincheras para resistir de la mejor forma posible, en un marco de clara ofensiva enemiga. En plena etapa globalizadora, sin Estado que tomar, con el fin de la historia carcomiéndonos los sueños, no logramos plantear un programa que aglutine a los sectores populares y los ponga de nuevo en pie de lucha. Tuvieron los sectores dominantes una estrategia de poder superadora: desde la Comisión Trilateral y el Consenso de Washington, la contra no había parado de fortalecerse, y nosotros -que estuvimos “ahí de liberarnos”!- replengándonos, tan chiquitos. Hasta los ochenta, la discusión entre compañeros pasaba por si la contradicción principal era la de clase (izquierda marxista) o la nacional (latinoamericanismo popular). En los noventa, no había más contradicción principal. Foucault estaría más que contento, el micro-poder ahora era lo central de la discusión. Sin jerarquización de las diversas contradicciones y conflictividades sociales, lo importante era generar resistencia a todo ejercicio de poder. Caricaturizando: lo mismo daba la opresión de los paises centrales a la periferia que la falta de una bicisenda. No había sujetos de cambio, ni tampoco, por lo tanto, sujetos de conservación del status quo.

En este marco, la lógica predominante en amplios sectores militantes era: “si no hay objetivos superiores por los cuales organizarnos y luchar, armemos la micro-resistencia”. Esta errónea caracterización hacia que nuestras políticas tuvieran, de forma inherente, una impresionante similitud con las políticas neoliberales: Las soluciones universales fueron corridas por las respuestas locales, focalizadas; La lucha por el Estado “caducó”, pasando a centralizarse la actividad social en centros culturales, ONGs y movimientos de la sociedad civil de caracter “privado”. La privatización de la política revolucionaria, podríamos decir.

Con el cambio de etapa que se está viviendo en nuestra región, la discusión vuelve a tomar fuerza. Los gobiernos de signo popular plantean como una cuestión ineludible para el desarrollo sustentable la integración regional y la independencia internacional. La contradicción principal vuelve a establecerse como necesaria, reformulada de acuerdo a las actuales condiciones.

carpani democracia

Y del título del post qué? Creo que la Democracia en la vida de las organizaciones siempre está necesariamente ligada al cuadro de situación en el cual se desenvuelven. No se puede suponer que en una situación de altísima represión se manejen las mismas pautas de funcionamiento interno que en la resistencia en un marco democrático, o en una situación de equilibrio estratégico, o en la ofensiva final. Cada momento tiene sus características específicas.

La militancia actual se ha creado en este marco. Sobretodo nosotros, los jóvenes. Esto creo que nos ha generado grandes deficits, sobretodo en la cuestión estratégica (ya que nos manejamos siempre en lo táctico), pero también una práctica muy sana y horizontal, de compañeros y compañeras con iguales condiciones para la participación. Nos hemos socializado construyendo así, y espero que no modifiquemos esto mientras no sea estrictamente necesario. La democracia radical o revolucionaria es una de nuestras banderas. Con el cambio de condiciones generales, esto tiene una potencialidad gigantesca.
La etapa que estamos transitando implica una redefinición de lo aprendido, en tanto que nuestro proyecto vuelve a tener carnadura de masas, con ejes que se han ido construyendo socialmente, pero ya empiezan a esbozar un nuevo programa transformador, que habrá que profundizar y recrear.

En el próximo post sobre el tema voy a tratar de analizar un poco el proceso actual. Argentina es lo único que me da el cuero para evaluar minimamente, sobretodo teniendo en cuenta lo dificil que es caracterizar una situación no pasada, sino actual, en permanente desenvolvimiento.

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7 comentarios para “La Democracia en las Organizaciones Populares (I).”

  1. camacho Dice:

    La horizontalidad fue planteada por muchos en los ambientes académicos y entre la militancia más intelectualizada como un gran descubrimiento de los nuevos movimientos sociales. Particularmente en la Argentina, se referían a los MTDs. Otro término muy vago que rondó por ahí fue el de “autonomía”, que tuvo tantos significados como personajes que la invocaban. Muy pocos se ocuparon de indagar en las continuidades que enlazaban a las nuevas formas de organización popular con las prácticas y experiencias políticas que las precedieron, como la de sectores cristianos de base con fuerte arraigo territorial en los 70 y 80, las tomas de tierras en el conurbano en los 80, y experiencias de militancia sindical, por mencionar sólo tres de las que me parecen más importantes. Fueron éstas el origen de los MTD: curitas, peronistas y compañeros de la izquierda no partidaria. ¿o nos van a hacer creer que al movimiento de trabajadores desocupados lo inventó Holloway, Tony Negri o Pitrola?

  2. nacho Dice:

    Difiero en una cuestión que quizás sea menor. Eso de que Foucault debería estar contento. El problema no hay que ponerlo afuera haciendo la idealización de la teoría social de una persona. El micro poder de Foucault no se planteó nunca como política universal. No es por defender al francés sino que podríamos decir tranquilamente “marcos se debe haber puesto contento” y me parece que eso está lejos de la realidad. El problema fue que, según mi humilde opinión, la fuente de recursos de militantes jóvenes a los barrios (la universidad y sobre todo la de Bs As) cumplió un papel desastroso en toda la etapa de avanzada neoliberal. Nos creimos que Holloway era un tipo muy groso porque decía que no había que tomar el poder, así que nos pusimos contentos porque estabamos muy lejos de eso acá en la Argentina, y sobre todo en Bs As. Esto estaba basado en una lectura idealizada del zapatismo que parecía curar todos los males de las organizaciones al mismo tiempo, era plural, horizontal, en armonia con la naturaleza, pero fundamentalmente lo que nos dijeron era que nos disputaba el poder (el macro) sino que se habían dado cuenta de que podían establecerse sin esa pelea. Y como acá en Bs As prima la importación algunos se envalentonaron y empezaron a repetir esas pavadas. Obviando lo que dice Sancho de que era un Ejército, y además nacional y popular. A todos los que repetían como loros la estrategia del contrapoder nunca se les ocurrió armar un ejército como los mexicanos. Y bué conseguir armas es más dificil que conseguir Imperio.
    Y en todo este malambo llegaron dos sucesos. Uno el 19 y 20 donde nosotros puesimo los muertos y ellos pusieron a Duhalde. Lo que nos dejó era la falta de un armado que pudiera disputar el poder real, cosa que creímos ver en el Kirchnerismo. Como dice Argumedo: “se estaba vendiendo el petróleo y en la universidad se discutía si el sujeto se había fragmentado”.
    la otra cuestión fue la apertura de la Revolución Bolivariana que fue un gran soplo de aire para todas las fuerzas nacionales y populares del continente que no había rehusado a disputar el poder. Me acuerdo una vez que Chavez recibió a Negri en Caracas después del golpe del 2002 (Porque el alcalde de caracas, Barreto, es tonynegrista, aunque no lo podamos creer) y este iba con toda esta lectura del contrapoder, de que el imperialismo no existía más de la manera que había existido, que la revolución cientifico-técnica hacía desaparecer a las naciones, etc.
    Chavez respondió en un discurso: algo así como que Nos decían que el imperialismo ya no existe más en la forma que lo conocíamos que ahora llegaba por internet, pero que ahí en Venezuela había habido un golpe de Estado financiado por Estados Unidos y España (Aznar). Eso creo que sirvió para dejar de pensar en idealizaciones del hacer político y poder volver a nuestras raíces. Por lo menos a mi y aun grupo de compañeros nos acercó a Tupac Amaru, Mariano Moreno, a San Martín, a Artigas, a Bolivar, a Perón es decir a estudiar el proceso de independencia de nuestro continente y dejarnos de joder con boludeces. Un abrazo

  3. matiaslennie Dice:

    Dos buenos aportes!
    Camacho, estoy completamente de acuerdo. Cuando hablo de fetichización del fenomeno zapatista (aún sin querer tampoco plantear una mirada unitaria sobre el tema desde un sujeto tan heterogéneo como la militancia de los 90) me refiero justamente a eso: deshistorización y descontextualización para el armado de un tipo ideal maniqueo, que no sirve para modificar el status quo.
    Nachito, primero: que bueno tenerte por acá! El francés no me preocupa, como tampoco me preocupa Negri, sino por las consecuencias que tiene en determinadas lógicas de pensamiento de acá, sobretodo en el activo militante, argentino y latinoamericano.
    Sobre el 19/20 y Chavez te contesto en un post, porque amerita. =)
    Abrazo grande!

  4. Tacho Dice:

    No comprendo la necesidad de tantos apodos. “Camacho”, “Sancho” y “Nacho”. ¿Todos con “A” y terminaciones “CHO”. ¿Es un código guerrillero? ¿Es una estrategia discursiva encarar diciendo “Difiero en una cuestión….” para terminar apoyando todo? ¿Son Camacho, Sancho y Nacho la misma persona? Más allá de esto, muy buena la nota de LENNIE. Muy bien 10, felicitado.

  5. matiaslennie Dice:

    Somos todos una sola persona.
    Lo tuyo viene a que estamos en el Tacho? Espero que no, porque fuiste uno de los compañeros que me mostró la alegría con la que se defiende lo que se piensa!
    Gracias por el 10 =)
    Abrazo!

  6. Que es un blog? « martin galnares Dice:

    [...] del blog al autor. Por lo general todo blog es público y cualquier persona puede dejarle sus comentarios, aunque no siempre es [...]

  7. JUlio Dice Dice:

    esto es muy bueno para los estudiantes q necesitan aprender pero cualkier cosa soy un cientifico en esto mi telefono es 23-16-03

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