Marcas urbanas y Memoria histórica.

Volviendo de la Plaza de Mayo, el 19 de Diciembre del 2001, la imagen era desoladora. La ciudad, ya a la madrugada, estaba vacía, pero con cicatrices varias de la jornada de lucha que le daría la estocada mortal al gobierno de Fernando de la Rúa. Una Pueblada al estilo del Cordobazo, que marcó a fuego a varios, sobretodo jóvenes que no veíamos la posibilidad de semejante cosa. No en Argentina, no en el siglo XXI.

En la gran mayoría de las esquinas, por ejemplo, en el asfalto todavía caliente se veían las consecuencias de las fogatas que los vecinos habían prendido para convocarse y mostrar que no iba a haber nunca más un país sin ellos. Las paredes pintadas con todo tipo de consignas eran otra señal inequívoca de lo mismo. Los miles y miles que se habían autoconvocado para decirle no al “Estado de Sitio” y la política criminal de un gobierno cipayo, dejaban sus huellas por todos lado. Tardarían un largo tiempo -muchas veces años- en borrarse fisicamente de la ciudad.

La represión, en cambio, parecía dejar menos huellas. Los gases, los palos, la gente que se llevaban de los pelos. Marcas urbanas más bien efímeras, supongo que por la lógica misma del acto.

Nosotros buscabamos sumar más y más vecinos al reclamo, ellos buscaban que nada se sepa y que todo termine cuanto antes.

20 de diciembre

Borrar nuestra historia siempre fue un objetivo de los sectores dominantes nativos. Siendo que las mayores y mejores enseñanzas se toman de ahí, es natural que esto suceda. Salvo algunos cañonazos de las invasiones inglesas y de los bombardeos a la Plaza de Mayo de 1955, lo demás tiende a taparse. No es anecdótico. Es una manifestación de la lucha por el espacio público, por el sentido de lo colectivo.

En los últimos años, hubo cambios varios en este sentido. La recuperación de centros clandestinos de detención para su reutilización como museos de la memoria, por ejemplo, es una importante política oficial que nos da aire y legitimidad. Una discusión importante es cómo se llevan adelante esos espacios, porque la teoría de los dos demonios se filtra en todos lados, y estas iniciativas terminan resultando muchas veces vaciadas de su cabal significación social y política. En demasiados casos, cuando se nombra a l@s compañer@s detenid@s-desaparecid@s se les niega su pertenencia política, resultando esto muy perjudicial para la memoria histórica. “Así se los mata por segunda vez” me decía una compañera metida en el tema.

Por otro lado, grupos de vecinos autoconvocados se han ido formando en esta Ciudad y otras del interior. Por Memoria y Justicia, entre sus actividades centrales ponen placas conmemorativas en los lugares donde vivieron o cayeron asesinados los compañeros. Espectacular. De nuevo las marcas urbanas y la lucha por el espacio público.

Almagro-Balvanera y Villa Soldati ya tienen sus blogs donde podés seguir sus actividades. Espero que crezcan y difundan un relato alternativo y movilizador.

La Memoria es un arma cargada de futuro!

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Una respuesta para “Marcas urbanas y Memoria histórica.”

  1. vecinos de almagro y balvanera Dice:

    Matías,
    Espero que este mensaje te llegue. Una alegría saber de vos. Por favor, escribinos al mail que figura en el blog así nos ponemos en contacto.
    muy bueno tu blog!!
    un abrazo
    cecilia

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