Buscando información sobre el acto que se realizará el 13 de diciembre para conmemorar el centenario del descubrimiento de petroleo en nuestro país y reclamar por soberanía energética, me crucé con un buen artículo de Federico Bernal que tira mucha data sobre el tema.
“[...] desde 1907 hasta 1989, la política fiscal hidrocarburífera argentina ha sido precursora y modelo en el mundo entero. De la misma manera ha demostrado superior eficiencia que la iniciativa privada en prácticamente todas las épocas y en todos los niveles de los segmentos petróleo y gas natural. Por ejemplo, el número de pozos perforados entre 1907 y 1926 arroja la siguiente diferencia porcentual: 70 para YPF y 30 para los privados. Pocos saben además que en 1916, cuando el Estado ya había construido su primera destilería (1914), comprado el primer buque tanque (1914), iniciado la venta de crudo en el mercado interno (gracias a una producción de 43.795 m3) y comenzado a autofinanciarse, la iniciativa privada recién descubriría su primer pozo. Si nos remitimos a los pozos de petróleo y gas natural perforados durante los últimos años de la YPF estatal, veremos que ésta descubrió en 1985 y 1990, 148 y 98, respectivamente; mientras que los descubiertos por la gestión privada en 2000, 2003 y 2004 fueron 31, 17 y 21, respectivamente. Cabe destacar asimismo, que la depredación (y no explotación) de los hidrocarburos realizada por las compañías privadas durante la década menemista y el primer lustro del nuevo siglo se ha producido gracias a la inversión y a los descubrimientos realizados por la “ineficiente” YPF SE antes de ser privatizada. ¿Se habrán enterado los argentinos de estos antecedentes?
De igual forma los niveles de reservas señalaban en 1985 una disponibilidad de gas natural de 35 años y 14 en el caso del petróleo. Antes de la privatización (1989) disponíamos de 34 años para el primero e igual cantidad para el segundo. A fines de 2004, la Secretaría de Energía de la Nación indicaba un horizonte de reservas de 10,2 años para el gas natural y 9,5 años para el petróleo. Queda claro la diferencia en el modelo energético antes y después de la privatización. Gracias a una eficiente y adecuada gestión y planificación estatal el país lograba mantener las reservas de petróleo estabilizadas desde 1975 (en alrededor de 380 millones de m3). Esto por supuesto significaba que todos los años YPF descubría al menos reservas por la producción que se consumía anualmente. Pero desde la irrupción del oligopolio privado en el mercado de los hidrocarburos, la Argentina vive una suerte de anarquía energética que la proyecta sin pausa a un colapso energético a fines del presente decenio. Todo ello sumado al agravante de convivir con una concentración del 90% en la extracción petrolera y gasífera, repartido en tres empresas extranjeras (Repsol-YPF, Total, Pan American Energy), una latinoamericana (Petrobras) y dos nacionales (Techint y Sociedad Comercial del Plata). ¿Sabrán los argentinos qué significa ser energéticamente dependientes?

La situación reinante es por cierto insostenible, más aún si se la contrasta con los años de la YPF SE y de Gas del Estado. Actualmente, el 90% de las necesidades energéticas del país se satisfacen con petróleo (43%) y gas natural (46%). Somos hidrocarburo-dependientes en el suministro de energía (mayoritariamente gasífera con un 55% en el 2004). En cambio, entre 1950 y 1984 si bien el porcentaje del total del consumo energético para el gas natural había aumentado del 4 al 30%, las reservas de gas natural en 1980 (640 mil millones de metros cúbicos) como las de 1982 (700 mil millones de m3) superaban considerablemente -para menores niveles de consumo gasífero- las actuales y paupérrimas de 534 mil millones de m3. ¿Sabrán los argentinos de su atraso energético?
Frente a estas cifras, el gobernador de la provincia de Neuquén, Jorge Sobisch, quien anhela retornar a los años deleitosos de las décadas infames de 1930, 1976 y 1990, ostenta a nivel país el 24% de las reservas totales y el 30% de la producción de petróleo, y un 47% de las reservas totales y el 55,4% de la producción de gas natural. ¿Apreciarán los argentinos la gravedad de este hecho, es decir, de un neoliberalismo con ingentes recursos estratégicos en su poder?”
“Pero la zoncera energética madre oculta asimismo un hecho estratégico, hecho que provocaría tanto la dilución del yrigoyenismo como la imposibilidad de profundizar el proceso revolucionario comprendido entre 1945 y 1955: si bien en 1880 el separatismo porteño había sido vencido para siempre, el modelo agropecuario exportador saldría ileso. Es decir, la superestructura de dominación cultural, el esquema básico del país importador y exportador predeterminado por el suelo prolífico, la política imperialista y sus resortes estratégicos no lograrían ser erradicados. Está claro que la Argentina del bicentenario sufre la enfermedad recurrente del mitrismo, hoy devenida en neoliberalismo. Y hasta tanto no se cure, la cuestión “nacional” interna y la externa (latinoamericana) permanecerán irresueltas, imposibilitando una y otra vez abandonemos el status de semicolonia.”
Etiquetas: 13 de diciembre, 2007, gas natural, petroleo nacional, yacimientos petroliferos fiscales, ypf
Septiembre 29, 2008 a las 12:58 pm |
quisiera tener mas informacion sobre petroleo y empresas lideres en sudamerica y el mundo. escribanme a: emp_franz_sa@hotmail.com