La Bomba de Tiempo.
Santiago Vazquez hace tiempo que está armando proyectos musicales alternativos, importantes por disruptores, creativos, propositivos. Búsquedas, caminos que van generando historias para contar y sumarse.
Relataba Mayo que fuimos a ver el espectáculo que montaron con La Bomba de Tiempo en la Ciudad Cultural Konex. Demasiado aconsejable. Crean un ambiente increíble y ponen mucha música en juego. Todos los Lúnes. Buenísimo. Encima, con excelentes invitados. Algunos con más renombre, otros todavía sudándola desde abajo, para armarse el espacio propio. En su conjunto, diría que está lo más piola de la agenda cultural de Buenos Aires dando vueltas alrededor de esta iniciativa.
El Lúnes pasado, cuando pasamos a verlos, fue 24 de Marzo. Tocaron para hacer Memoria juntos. Alejandro Oliva -grandísimo percusionista que participa del proyecto- leyó “Pájaros prohibidos” un poema de Galeano, que siempre me puso la piel de gallina:
Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido, ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros. Didoskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso “por tener ideas ideológicas”, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel. Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos y el dibujo pasa. Didoskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas:
¿Son naranjas? ¿qué frutos son?
La niña lo hace callar:
Ssshhhhh
Y en secreto le explica:
Bobo ¿no ves que son los ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.
Les dejo un video donde explican de qué viene la mano. Recomiendo seguir el blog que tienen, para irse enterando de las novedades del grupo.
Etiquetas: Memoria, 24 de marzo, santiago vazquez, la bomba de tiempo, matias neuburger, ciudad cultural konex, alejandro oliva, eduardo galeano