El conflicto actual del país me tiene confundido. Lo primero: veo pueblo en todos lados. A favor del gobierno, en contra del gobierno, en contra de los que están en contra del gobierno. A esta altura, es una necedad repetir que en las rutas está la oligarquía de Martinez de Hoz, y no gente del campo de la más variada. Porque no tenemos un campo, sino actores muy diversos jugando la propia en algo que no termina de cristalizarse y tener identidad propia. Eduardo Buzzi y la Federación Agraria, por dar un ejemplo claro, son referentes históricos de la lucha contra el Neoliberalismo. Si les vengo siguiendo los pasos hace años, vivándoles los documentos que fueron sacando, con análisis y propuestas sobre qué hacer en este país tan golpeado, no es justo que ahora le ponga el mote de golpista. Posiblemente sea un error que haga una alianza con la Sociedad Rural y compañia, pero lo concreto es que puso en tela de juicio el modelo agrario actual, que los lleva a los pequeños y medianos productores al muere. Una alianza que tal vez ni ellos quieren, porque siempre (siempre) estuvieron en la vereda de enfrente de las otras tres entidades que mayor relevancia tienen en la coyuntura. Habrá que ver qué intereses prevalecen.
Saliendo de lo emotivo, esta crisis está mostrando los límites del actual modelo. Está claro que no estamos en el 2001 ni mucho menos, pero es innegable que esto hace agua. En términos políticos, sociales, económicos y culturales, es insustentable.
Mi hipotesis es que el actual conflicto no se puede analizar con las categorías históricas que fuimos utilizando, porque responde a un cambio de paradigma más general, que es necesario evaluar criteriosamente teniendo en cuenta factores internos y externos.
El agotamiento del actual modelo puede servir para poner en debate qué tipo de país anhelamos, pero para sacar provecho del cuadro de situación, la mayor carencia que veo es la falta de un proyecto superador por parte del campo popular, que redunda en consignas estrategistas y políticas posibilistas por parte de gran parte de la militancia que debería plantearse el cambio social.

Etiquetas: conflicto agropecuario, eduardo buzzi, federacion agraria de argentina, martinez de hoz
Junio 20, 2008 a las 5:38 pm |
me sorprende este intento por justificar a buzzi a esta altura de los acontecimientos. ya ninguna legitimidad tiene ese tipo (y mucho menos el bufón de de angeli) para cuestionar ningun modelo agrario, aliado a la sociedad rural, el grupo clarín, el diario la nación, los caceroleros de barrio norte y recoleta. decir eso es desmerecer a los compañeros del mocase, mocafor y demás organizaciones campesinas, los verdaderos desposeídos de la tierra. el gobierno puede ser cuestionable en muchos aspectos, puede quizás no satisfacer en su totalidad las expectativas de muchos sectores nacionales y populares, pero si hay algo que no se le puede criticar es que cuando lo aprietan no retrocede sino que avanza con mayor firmeza. la necesidad de discutir el modelo de país que queremos los argentinos es ineludible, pero no debe sustentarse en un supuesto agotamientos de este modelo (que sería… ¿cómo llamarlo?), sino en la capacidad de construir poder popular desde la militancia, sin estrategismos ni pragmatismos berretas, pero con los pies en el suelo y las convicciones claras. abrazo militante y peronista compañero
Junio 20, 2008 a las 5:52 pm |
Compañero,
vos también debés haber leído bastante a la federación agraria, como todos los que venimos de la resistencia de los noventa. En el post pongo que hay intereses varios mezclados, pero no se puede negar que la gente del campo (que no los oligarcas!) están en la ruta porque este esquema los acogota.
El agotamiento del modelo puede no ser tal. En los próximos días escribo un poco más para seguir el debate. En todo caso, no concuerdo con lo que decís que el gobierno avanza con mayor firmeza. Qué pasa con los hidrocarburos? Qué pasa con la minería? Que pasa con el tendido de los ferrocarriles? Que pasa con las reservas del central? Qué pasa con la concentración de los medios que ellos mismos avalaron con la concesion que extendieron a Clarin? Las políticas centrales continuan, compañero.
Son 5 años de gobierno “nacional y popular” y la cosa ya tocó techo. Esto sin hablar de que la renovación política no existe, y los impresentables de siempre nos gobiernan (o el PJ es una herramienta de liberación nacional?). A la militancia popular la desmembraron. No le dieron ningún poder real y se lavaron la cara hablando de la JP y la resistencia a los 90… y nosotros los dejamos!!
Creo que en muchos compañeros está la sensación de que “por fin se están dividiendo las aguas”, pero cuidado con caer en una maniobra ajena que no haga más que deslegitimarnos socialmente.
Junio 20, 2008 a las 6:39 pm |
compañero, está claro que tenemos muchas luchas por delante, pero difícilmente podamos librarlas algún día si no vamos resolviendo las peleas concretas que emergen de la dinámica social y política. es allí, combatiendo a quienes se oponen a este proyecto no por tibio si no por aquellos aspectos que nosotros celebramos, adonde se produce la acumulación de fuerzas necesaria para cambiar este país. podemos decir que gran parte de la militancia popular atravesó con dificultad estos últimos años, intentando hacer pie en terrenos adonde no estábamos acostumbrados a movernos, la resistencia nos templó en nuestras convicciones pero no nos dio herramientas para construir más allá de la trinchera propia. nadie nos desmembró, en todo caso hubo lógicas que fracasaron, y lo que vivimos fue una reconfiguración, que todavía está en pleno proceso… volviendo al panorama general, no dejemos de ver el marco regional, bolivia, venezuela, ecuador, el imperio, que bien conoce sus intereses, alienta la desestabilización…