Archivo de 26 marzo 2009

LA ACTUAL CRISIS INTERNACIONAL .

marzo 26, 2009

Me mandaron un mail con el siguiente analisis de la crisis global, que comparto porque creo que enriquece la necesaria discusión sobre la actual etapa.

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1. La naturaleza sistémica de la crisis actual

La continua profundización de la crisis sistémica internacional pareciera que sorprende a la mayoría de los analistas y políticos. Los centenares de miles de millones de dólares y euros entregados como salvataje al sistema financiero en USA y la UE no resuelven el problema y las caídas de las bolsas de todo el mundo lo siguen evidenciando. De repente, todos comienzan a comprender que los postulados teóricos y de política económica del neoliberalismo son culpables de la situación y, como respuesta, sólo atinan a volver la vista a Keynes y al New Deal de Roosvelt, pasando por alto los cambios estructurales ocurridos durante las más de 7 décadas transcurridas entre aquellos años 30 del siglo XX y este final de la primera década del siglo XXI.

Un conjunto de elementos se esgrimen como argumentos explicativos pero sin una estructura teórica general que los englobe. Así, se compara la actual crisis con la de 1929, se discurre sobre el estallido de la burbuja inmobiliaria, se menciona con espanto el fantasma de la deflación, se comenta el sonado fracaso de la concepción neoliberal sobre la presunta optimalidad autorregulatoria de los mercados, se señala acusadoramente a la globalización, …

Para poder dar respuestas eficaces a la crisis es imprescindible tener una idea clara de su naturaleza. No estamos ante una crisis nacional ni ante muchas crisis nacionales que el azar de las circunstancias hizo coincidir en el tiempo. Estamos ante una crisis sistémica global. La solución no puede ser una política nacional ni muchas políticas nacionales coincidentes en el tiempo. Los componentes de un sistema (en este caso, los subsistemas económicos nacionales) no tienen vida autónoma independiente del sistema. Los sistemas no son una sumatoria de partes, son una organización compleja de partes. Se ha montado un sistema global, con mercado financiero globalizado, con mercados de bienes y servicios globalizados y, aunque con severas restricciones, con un mercado de trabajo globalizado. El sistema global no es una sumatoria de sistemas nacionales. Por eso, las soluciones sistémicas no pueden ser una sumatoria de neokeynesianismos nacionales, puesto que eso no sería más que una sumatoria de soluciones parciales.

Por otra parte, tampoco puede considerarse que estamos simplemente ante una “crisis económica” pensando que la economía es una realidad autosuficiente. Una de las más grandes debilidades de la ciencia económica actual es la presunción de que existe un equilibrio general económico autónomo en el campo de la economía pura. Esto supone que “lo económico” forma un sistema independiente, capaz de autorregularse y autorreproducirse.

Pero el sistema económico puro es una abstracción ahistórica. La única realidad humana parecida a un sistema económico sin sistema político son las tribus paleolíticas de cazadores – recolectores en la prehistoria.

Quien escribe estas líneas sostiene la tesis de que la economía y la política son subsistemas de un Sistema Político – Económico. En las realidades sistémicas de la historia, los precios no son independientes de la distribución de la renta y la distribución del excedente económico no es independiente del poder político y el marco institucional.

La determinación de un equilibrio dinámico estable del subsistema económico depende de la existencia de los servicios del poder institucional para imponer el acatamiento social a una distribución de los excedentes decidida políticamente. Si se modifica la distribución de los excedentes, también cambia el uso que se hace de los mismos.

La eficiencia económica dependerá de la eficiencia del subsistema politico y viceversa. Cualquier modelo institucional podría, en teoría, garantizar el equilibrio económico a condición de que obtenga el consenso de los agentes socioeconómicos en la asignación y uso de los excedentes. Desde el punto de vista de la eficiencia económica sistémica, los costos serán mínimos cuando el consenso sea máximo. Cuando el consenso es nulo, los costos son insostenibles y el sistema estalla.

La eficiencia sistémica es consecuencia y causa retroalimentadora de la sostenibilidad social, de la sostenibilidad económica, de la sostenibilidad ecológica y de la sostenibilidad política.

La crisis internacional actual evidencia la disfuncionalidad entre un ciclo tecnológico de larga duración que ha agotado sus capacidades de expansión (el ciclo del tándem automotor-petróleo) pero que aun se perpetúa en el poder institucional, y un nuevo ciclo tecnológico que está en la base infraestructural de la actual globalización (las llamadas Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación – TIC) pero que no ha generado aun las instituciones globales necesarias. Estos ciclos de larga duración, conocidos como ciclos Kondratieff, pueden estudiarse a partir de la revolución industrial de fines del Siglo XVIII y tienen una duración media de unos 54-56 años, con una fase llamada “onda larga ascendente” y otra llamada “onda larga descendente”, que tienen aproximadamente la misma duración cada una, o sea, unos 27-28 años.

2. Interpretación del ciclo mundial de posguerra como el Kondratieff automotriz

La evolución económica mundial a partir de la segunda posguerra puede interpretarse, desde nuestra perspectiva, como el cuarto ciclo Kondratieff. Este se habría iniciado aproximadamente en 1940 en los Estados Unidos, (y, quizás, poco después en la URSS), e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial en el resto de las potencias capitalistas.

El ciclo largo de posguerra está dominado por la tecnología de la industria metalmecánica de bienes durables, teniendo a la industria automotriz como principal producción de bienes finales destinados al consumo masivo, y, como complemento necesario, la producción de energía barata basada en el petróleo. Pero el desarrollo de la fase ascendente del ciclo no depende solamente de la nueva tecnología, sino también de la nueva regulación institucional de las finanzas, el comercio y el orden social, político y militar.

En julio de 1944, en la localidad norteamericana de Bretton Woods, New Hampshire, los representantes de 44 países habían acordado las bases institucionales del nuevo sistema financiero internacional, basado en el patrón convertible oro, (patrón dólar), para el nuevo sistema monetario internacional. Allí se crearon el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En 1945, Churchill, Roosevelt y Stalin se reunieron en la conferencia de Yalta, localidad ucraniana a orillas del mar Negro. Allí se pactó una paz por 50 años para el mundo que se estructuraría terminada la guerra. El 26 de junio de 1945, en San Francisco, Estados Unidos, se firma la carta de la ONU. Una nueva institucionalidad internacional sustituye así a la Sociedad de las Naciones, que se había establecido durante el tercer Kondratieff, con la firma del Tratado de Versalles en 1919.

Podemos considerar para el sistema mundial el inicio de la fase ascendente en 1944-1945, cuando se institucionaliza el nuevo orden mundial. Recién entonces se estructura la organización sistémica funcional al crecimiento económico bajo la hegemonía de los Estados Unidos, como la principal potencia representativa de la tecnología que dinamiza el ciclo automotor – petróleo.

La fase ascendente dura poco más de 25 años. En el año 1971 comienza “oficialmente” la fase descendente. La crisis se instala en el orden financiero del sistema mundial establecido ya desde finales de los años 60. Pero el hito histórico se produce cuando el presidente Nixon declara unilateralmente la inconvertibilidad del dólar en oro en 1971.

El 24 de abril de 1972 los países de la CEE tratan de defender de la crisis a su comercio comunitario; a tales efectos instauran un compromiso cambiario entre sus monedas, definido por un sistema de tipos de cambio fijos con una banda de fluctuación para las paridades ajustables, denominado “la serpiente en el túnel“. Pero en el contexto de desestabilización internacional imperante, (en febrero de 1973 el dólar había sufrido una nueva devaluación), esta experiencia europea dura poco, ya que el 19 de marzo de 1973 desaparecen las bandas de fluctuación con respecto al dólar; aunque se iba construyendo el camino de la Unión Monetaria Europea. Desaparece así completamente el sistema de Bretton Woods, asentado en el principio monetario del dólar como divisa clave convertible, denominado patrón cambio oro, y los tipos de cambio fijos.

Cuando la OPEP pone el dedo en la llaga de la fuente energética en 1973 (después de la ocupación ilegal israelí de los territorios árabes en la guerra de 1967), entonces, la multiplicación del precio del petróleo junto con un dólar sin respaldo oro y la volatilidad de los tipos de cambio, desequilibran definitivamente el sistema financiero mundial del ciclo automotor – petróleo.

Pero esto es sólo el aspecto financiero de una crisis de la capacidad de acumulación y expansión del paradigma productivo que caracteriza al cuarto Kondratieff. El fenómeno integrado, que refleja a las crisis financiera y productiva como dos caras de la misma moneda, recibió el nombre mixto de estanflación, es decir, estancamiento + inflación. Las recurrentes crisis petroleras (en 1979 la revolución iraní vuelve a afectar al mercado mundial del petróleo), más allá del carácter episódico casuístico de cada una de ellas, señalan la existencia de la crisis en uno de los aspectos centrales de todo ciclo Kondratieff, que es la forma de producción de energía. Los crecientes enfrentamientos por superposición en los mercados entre las grandes firmas automotrices del mundo, en particular las norteamericanas contra las japonesas, señala la crisis de expansión en la industria central de bienes de consumo masivo que caracteriza a este ciclo.

Comienzan, entonces, a acumularse grandes capitales que no encuentran formas suficientemente rentables de reinversión productiva, los cuales van creando un nuevo circuito puramente financiero por donde circular, a la espera de una nueva oportunidad de “sobretasa” de beneficios, es decir, de cuasirrentas tecnológicas, para la reinversión masiva en la producción industrial. Sin embargo, esta acumulación financiera no sólo no es una “espera neutral” de la nueva oportunidad para invertir, sino que se convierte en causa de la profundización de la crisis del sistema mundial, que ha entrado en su largo ocaso de la onda larga descendente, a la vez que va generando la acumulación de capitales para la expansión del ciclo siguiente.

Es expresión de esto el surgimiento, a principios de los años 80, de la crisis de la deuda externa de los países del tercer mundo, (con el estallido de la deuda externa mexicana en 1982), y el simultáneo empobrecimiento de sus pueblos. Esto está generado por la circulación financiera de los capitales excedentarios que no encuentran oportunidades de reinversión industrial rentable en el ciclo que caduca. Esta circulación financiera genera una crisis de subinversión productiva, con la consecuencia del empobrecimiento de quienes no reciben esas inversiones creadoras de nuevas fuentes de trabajo pero sí pagan intereses a la circulación financiera del capital.

La fase descendente del Kondratieff automotriz dura poco más unos 25 años, llegando hasta la segunda mitad de la década de los años 90. Esto explica también la preeminencia de la profundidad y duración de las crisis (recesiones), en relación a los auges, a lo largo de los ciclos cortos, durante las últimas décadas del Siglo XX.

3. La hipótesis de un ciclo Kondratieff telemático

Sostenemos como plausible la hipótesis de que hemos vivido el fin del cuarto y el inicio de un quinto ciclo Kondratieff a mediados de los años 90. Las nuevas tecnologías dominantes nos llevan a denominar el ciclo actual como el Kondratieff telemático, que hipotéticamente se extendería desde aproximadamente 1995-1996 hasta el 2048-2050.

Es importante dejar sentado que de ningún modo se debe interpretar que esto implica una predeterminación tecnológica. La expansión de la producción y el consumo dentro de las potencialidades y restricciones de una tecnología admite muchas formas de estructuración institucional, las cuales no resultan determinadas sino sólo condicionadas por las restricciones tecnológicas. Así, un ciclo telemático de larga duración puede ser tanto un salto cualitativo favorable para la calidad de vida de los seres humanos de todo el planeta, cuanto la destrucción de la humanidad en forma bélica nuclear o en forma de un nuevo equilibrio ecológico no apto para nuestra supervivencia como especie. No existe un futuro inexorable. El futuro depende de la evolución política dentro de las restricciones técnicas y de recursos naturales.

Vale la pena reiterar que la tecnología, junto con los recursos naturales, define la conocida restricción denominada Frontera de Posibilidades de la Producción. En cambio la política es y seguirá siendo la administración de los grados de libertad que tiene el sistema, a través de los cuales se decide en qué dirección se reinvierten los excedentes económicos; según la aplicación que se haga de estos excedentes variará la evolución futura del sistema; no dará el mismo tipo de evolución histórica reinvertir los excedentes en nuevas tecnologías, en mayor consumismo o en guerras de conquista. Por lo tanto, las decisiones político/institucionales sobre la asignación y uso de los excedentes económicos son la determinante de última instancia de la evolución socioeconómica del sistema.

Hecha la aclaración, podemos afirmar que la crisis de la fase descendente del ciclo “automotor – petróleo” comenzó a ser superada por la expansión económica derivada de la explotación rentable de las naves espaciales, propulsadas con combustibles sólidos, y los satélites de telecomunicaciones conectados con las computadoras personales a través del sistema telefónico de fibra óptica en red mundial on line.

Tal como se ha evidenciado en los ciclos anteriores – y con bastante claridad en el inicio del cuarto Kondratieff –, puede existir cierto desfase entre los inicios del ciclo en diferentes países centrales. Así, es probable que la nueva fase ascendente haya empezado en los Estados Unidos a mediados de los años 90, antes que en el resto de los grandes centros industriales. Veamos la descripción de la economía norteamericana que realizaba Edward Luttwak en 1996, desde una perspectiva completamente alejada de la hipótesis que estamos sosteniendo aquí y sin ninguna intención apologética, sino, al contrario, de crítica:

…la economía americana estaría viviendo un boom arrollador cuyo motor sería la espectacular explosión de los Nuevos Titanes de la era informática: los legendarios gemelos Microsoft e Intel y sus émulos de menor calibre como Apple, Novell, Cisco, Oracle, Bay Neh, Sun Microsystems, Sybase, Adobe System, Amgen, Cirrus, Informix, Intuit, Cordis, Am Online, Autodesk, MBC Soft, Picturetel, Peoplesoft, etc.

“ Hace veinte años, la mayoría de estas empresas no existía. Hoy su valor en la bolsa global, con más o menos fluctuaciones, es muy superior al valor de aquellos imbatibles viejos gigantes industriales como General Motor, Ford, Dupont o Kodak. A lo largo de esta ascensión fulgurante, los Nuevos Titanes fueron artífices de la fortuna de los primeros inversionistas (en millones, e incluso en miles de millones de dólares) enriqueciendo también a un considerable número de accionistas y poseedores de fondos de pensión”.[1]

Podemos aceptar que, a mediados de los años 90, esta nueva tecnología comienza a ser realmente la más dinámica en la rentabilidad económica, a raíz de que es la que abre nuevos mercados con la generación de cuasirrentas tecnológicas, desplazando a las tecnologías asociadas al ciclo automotor – petróleo. Ejemplo claro de esto es que el hombre más rico del mundo dejó de ser un magnate petrolero y su reemplazo fue Bill Gates.

De todos modos, también hay que recordar que el capitalismo, como el zorro, pierde el pelo pero no las mañas; así, el cambio estructural-tecnológico de las industrias dominantes no dejó de ser una nueva ocasión para una burbuja bursátil especulativa, la burbuja de “las punto com”, que estalló en el 2001 y que está en el origen de la posterior burbuja inmobiliaria global.

Así como existe cierta coincidencia de opiniones acerca de que el cuarto Kondratieff empezó en Estados Unidos hacia 1940, resulta público y notorio que los ajustes institucionales, tanto económicos como políticos, para la imposición de aquel ciclo sólo se concluyen en 1944 – 1945, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial. Algo semejante (con mayor retardo) está ocurriendo ahora, puesto que parece claro que en 1996 la economía norteamericana habría dado muestras claras del desarrollo del ciclo telemático, mientras que resulta absolutamente público y notorio que el mundo carece, al día de hoy, casi quince años después, de una nueva institucionalidad de la globalización, tanto en los aspectos económicos como políticos.

No ha sido establecido todavía el acuerdo de un nuevo statu quo global, a semejanza de los resultados de la conferencia de Yalta; de hecho, puede observarse la clara contradicción existente entre el G7/G8 y el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas. Tampoco se ha producido ninguna nueva conferencia mundial que haya tomado las riendas de la crisis financiera para constituir un nuevo sistema monetario internacional, estableciendo acuerdos del tipo de los de Bretton Woods. El dólar ya no es la divisa clave del sistema monetario mundial, pero el euro tampoco lo sustituye. El FMI y el BM no fueron pensados como reguladores de la liquidez mundial y mucho menos como prestamistas de última instancia globales y, además, el fracaso del Consenso de Washington los cuestiona políticamente como instituciones reguladoras de una globalización sostenible. Si bien se ha producido un cambio significativo desde el GATT hacia la OMC, la Ronda de Doha está estancada. La conformación de los nuevos mercados comunes regionales / continentales distan de ser un proceso acabado y el modelo más desarrollado, que es la Unión Europea, se ha encallado en el fracaso de la llamada Constitución Europea.

En conclusión, podemos decir que el quinto Kondratieff exhibe con relativa claridad sus rasgos tecnológico – energéticos, pero aún no tiene definido su perfil institucional global. La preeminencia durante las últimas décadas del modelo neoliberal y el famoso Consenso de Washington no tuvo status institucional global, ni consenso político universal, ni perspectivas realistas de fundar un nuevo orden mundial.

Si no se toma conciencia de que estamos en un nuevo ciclo Kondratieff (cada ciclo de larga duración es más “globalizado” que el anterior), tampoco se puede advertir que estamos ignorando ciertas características de sus regularidades observadas históricamente. Por lo tanto, no cabría esperar políticas racionales de gestión consciente del proceso de cambio, para encauzar la sostenibilidad global de la fase ascendente del nuevo ciclo (que ya ha vivido la mitad de su probable existencia). Esto significa que lo lógico sería esperar que se repitieran, bajo formas peculiares, aquellas características regulares de los ciclos largos observadas en el pasado.

El problema es que, entre las regularidades observadas en los ciclos anteriores, figuran las dos guerras mundiales del Siglo XX, como disputas catastróficamente sangrientas de la hegemonía política, financiera, tecnológica y de control de mercados durante la fase ascendente del ciclo de larga duración.

Si no hay una gestión concertada internacionalmente de una evolución integralmente sostenible de la globalización, cabría esperar todavía nuevas y peligrosas tensiones mundiales en la configuración económica, social e institucional de la misma, con riesgos que no querríamos ni siquiera imaginar.

4. La responsabilidad de la gestión política de la solución de la crisis

La crisis no es meramente económica y no tiene solución con simples recetas técnicas.

La crisis afecta al orden sistémico de la globalización y evidencia el fracaso del dogma neoliberal de que los mercados (en este caso globales) se autorregulan óptimamente, es decir, la crisis evidencia la ausencia de instituciones globales que regulen los mercados globalizados.

La crisis evidencia el fin del modelo industrial-energético de la posguerra; pero la supremacía de las nuevas tecnologías no surge sólo de sus ventajas económicas, sino que han faltado las decisiones políticas que firmaran el certificado de defunción de la supremacía de los intereses metalmecánicos-petroleros.

La crisis evidencia que sin guerras petroleras y otros artificios especulativos inflacionarios, la globalización neoliberal genera un cóctel letal de deflación con burbujas financieras.

La crisis evidencia que la súbita inyección de centenares de miles de millones de las principales divisas en las principales potencias son lo mismo que nada (los argentinos ya sabemos mucho acerca de la eficacia de estos “blindajes financieros”).

No se puede postergar por más tiempo la exigencia de asumir la responsabilidad política de fundar un Nuevo Orden Internacional Integralmente Sostenible.

En defensa de la paz mundial, la justicia social, la sostenibilidad de nuestro ecosistema y la calidad de vida de todos los habitantes de este único planeta que tenemos para vivir, es preciso debatir, clarificar y formular propuestas que procuren una solución mundial negociada para encauzar el desarrollo en las próximas décadas, dentro de la lógica del ciclo tecnológico dominante y tomando conciencia de todas las inviolables restricciones a la sostenibilidad social, económica, ecológica y política. El modelo para un desarrollo integralmente sostenible debe inscribirse, necesariamente, en las exigencias, restricciones y posibilidades que ofrece el nuevo ciclo de larga duración, el ciclo Kondratieff telemático. Ello implica tener muy claro que cualquier modelo nacional de desarrollo es inviable si no existe un modelo viable de globalización sostenible.

Hoy ya no es posible hablar de Proyecto Nacional sin hablar simultáneamente de Proyecto Global.

Mario Eduardo Firmenich, Febrero de 2009


[1]

LUTTWAK, E., ¿Un mundo sin empleos?, en Archivos del Presente, Año 2/ Número 6/Buenos Aires, octubre/diciembre 1996, (p. 13 – 14)

24 de Marzo.

marzo 25, 2009

Otro aniversario del nefasto día en que las tres armas tomaron el poder en la Argentina e instauraron una dictadura oligárquico-militar que basaba su accionar en el Terrorismo de Estado.

Ayer, 24 de Marzo, no escribí, porque estaba en una hermosa plaza, con memoria y alegría.

Hoy mando la carta abierta a la junta militar que escribió Rodolfo Walsh, con el balance del primer año de gobierno del proceso de reorganización nacional. 25 de Marzo de 1977 fue el día del asesinato de Rodolfo, el Profesor Neurus, que en ese momento se hallaba distribuyendo este texto mediante correos públicos y privados, para que se sepa lo que estaba ocurriendo en la Argentina. Un merecido homenaje a su militante y comprometida persona.

CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH A LA JUNTA MILITAR
1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio (1).
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas (2).
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de “cuenta-cadáveres” que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos (3).
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor (4).
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.


4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas (5).
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, “con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles” según su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron (6).
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte (8).
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay (9).
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de “Prensa Libre” Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal” (10).

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.


En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% (12) prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron (13).
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”.
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar “el país”, han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos” (14).
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el “festín de los corruptos”.
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Walsh. – C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.


1 Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de “liberados” que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.

2 El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: “Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de Ia boca cada vez que lloraba o rezaba… Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba”.

3 “Cadena Informativa”, mensaje Nro. 4, febrero de 1977.

4 Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: “El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga”.

5 En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios. 100. Total: 4.000.

6 Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.

7 “Programa” dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.

8 El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por “La Opinión” el 3-10-76 admitió que “el terrorismo de derecha no es tal” sino “un anticuerpo”.

9 El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de “simular” su secuestro.

10 Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según “La Razón” del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.

11 Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.

12 Diario “Clarín”.

13 Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.

14 Prensa Libre, 16-12-76.

Festival de la canción social.

marzo 18, 2009

Talastilla es una agrupación cultural integrada por compañeros de distintas organizaciones sociales y agrupaciones políticas que entienden la acción cultural como un proceso inseparable de las luchas sociales, de la cuestión nacional y de la reivindicación de quienes en ellas entregaron lo mejor de sus vidas.

Nuestra tarea esta vinculada a la música, el teatro, las artes plásticas y las muy diversas expresiones artísticas cuya perspectiva recorta, plasma y transmite las experiencias de la gente que se organiza y lucha, que se compromete con su tiempo y que ante el avasallamiento incesante de un poder cada día más cruento e inescrupuloso, responde con más lucha, más organización y más sentido solidario.

Por esta razón, nos encontramos organizando el 1º FESTIVAL DE LA CANCIÓN SOCIAL para celebrar y difundir a los artistas que han hecho de la canción una verdadera herramienta social. El festival se realizará el 21, 22, 23 y 24 de Marzo de 2009 en el ECuNHi (Espacio Cultural Nuestros Hijos, que depende de la Asociación Madres de Plaza de Mayo) Av. Libertador 8465 (ex ESMA)  y nos reunirá con varios de los referentes más importantes de esta expresión popular.

Entre ellos, nos entregará sus canciones una vez más TERESA PARODI, referente ineludible de la canción, anfitriona y madrina de este 1º Festival de la Canción Social.

La entrada para asistir a cada presentación será un útil escolar que distribuirán las organizaciones sociales que participan de este encuentro que, además, coincide en su cierre, con el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia. Por primera vez las Madres de Plaza de Mayo lo conmemorarán en lo que fuera la ESMA , cumpliéndose otro aniversario de aquel oscuro 24 de marzo del 76 en dónde, sin dudas, los movimientos sociales, culturales y la canción social, claro está, emprendían un durísimo camino de resistencia.

En el marco, entonces, de esta Jornada de pasión y lucha, en la que ha confirmado su presencia LEÓN GIECO, daremos cierre a este 1º Festival de la Canción Social.

Se desarrollará en el Espacio Cultural Nuestros Hijos, del 21 al 23 de Marzo de 2009, cerrando junto al acto oficial de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, el 24 de marzo. Será en el marco de las Jornadas de Pasión y Lucha convocadas por las Madres.

Contará con el auspicio de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Argentina, la Embajada de Bolivia en Argentina, el Programa Café Cultura Nación y el Centro Cultural Caras y Caretas.

Ver cronograma.

Javier Noguera en Innovación y Desarrollo.

marzo 2, 2009

Los últimos tiempos me han tenido absorbido laboralmente. No me hice el tiempo para seguir posteando con la cotidianeidad que pude hacerlo el año pasado, sobretodo teniendo en cuenta que lo que más me gusta hacer es generar material propio.

En medio de estos tiempos de destiempos, hace unas semanas me enteré que Javier Noguera se hizo cargo de la cartera de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la Provincia de Tucumán. Una verdadera alegría. Me parece que es una persona que sabe del tema y logrará generar políticas de alto impacto beneficiosas para esa hermosa parte de nuestro pais. Por otro lado, su capacidad y vocación lo han hecho promover el Software Libre como paradigma tecnológico. Que un Ministro provincial del área tenga este perfil específico, creo que es un dato más que relevante.

Por lo tanto… Saludo y suerte, Javier!

Para más información recomiendo ver la página de la Fundación Generación Libre que Javier preside.


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